Erase un perro bullero amigo de una gata atigrada de escandalosos ojos verdes. Como toda amistad real; a veces se odian un poco. Todo comenzó con el despistado perruno tratando de encontrar una amiga fiel y un poco histérica. Tenía sus prejuicios: No gallinas, porque el cacareo marea y se creen grandes señoras; no sapos traidores; no ratas puñaleras y no gatas de orgullo demencial
La gataza también odiaba a los perros: le parecían animales vulgares y escandalosos; poco sensibles que no podría tolerar en sus nueve vidas. Un día que el canino se sentía un poco perdido en el mundo vio a lo lejos a la felina; peinándose como reina persa. Estaba acompañada de un canario con espíritu de halcón; pero eso es otra historia. "Odio al mundo sin motivo alguno" ladró él; "Esta bien, el mundo debe odiarte a ti también"; maulló ella
Desde ese entonces se hicieron amigos; la gata sigue con sus manías aristocráticas; pero ha aprendido a aventurarse en la mugre. El perro sigue con sus escandalosos ladridos, pero ha aprendido ha guardar silencio. En el camino encontraron un búho alcohólico, un yorkie pandillero, un canario con boca de loro y una cebra comeleones. A veces se odian un poco..........
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