miércoles, 23 de junio de 2010
La rapunzel que dijo sí
El rey habia decidido que su hija del medio, por ser la más linda y humilde; viviria en una torre porque en la tierra todos los hombres son unos cerdos. Se puso de acuerdo con la reina, que tampoco podía tolerar que alguien lastimara a su hija ni su grandiosa cabellera dorada. En la fria torre del palacio central, le crearon un mundo paralelo, esperando que nunca quisiera vivir de verdad. Por un tiempo, la princesa se conformo con ese simulacro de vida; mientras sus hermanos viajaban ; ella crecia palida y distante. Como no hay plan perfecto, un día un escudero mayor, cascallabias, medio extraño; se paró bajo la torre. A primera vista, la Rapunzel trató de alejarla, pero él no le dio tiempo a nada. Le empezó a contar de su familia, de sus penas, de los bosques de musgo y de su sueño de volverse caballero. La princesa se empezó a enamorar; no solo del escudero sino de ser libre. Una noche oscura, se vió por ultima ves en el espejo gigante en medio de su jaula. Antes de cortar su melena dorada, decidió ser feliz. En la mañana solo quedaba una soga dorada atada a la ventana. Cuando fueron a buscar al escudero, con ánimos de venganza, les dijo que si la habia ayudado; pero ella necesitaba seguir su propio camino. Rapunzel se rebeló, decidió viajar rescantando otras bobas en torres altas; se hizo un tatuaje y se cambió el nombre.
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Uhh. mi vida jaja
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